




También jugábamos a los trompos pero... el mío no bailaba ni a la de tres y me cogía cada mosqueo....

Lo mío eran las chapas. Mi hermano y yo nos dedicábamos a barrer el suelo del bar que había al lado del pueblo de mis abuelos para poder hacer carreras.

A falta de canicas nosotros jugábamos con petos (de metal). Mi padre es mecánico y teníamos cientos de ellos. El problema venía cuando no distinguíamos de quién era la canica ganadora... No lo resolvíamos hablando, por supuesto.
Entre torta y torta nos tomábamos un Petazeta que suplicábamos a mis padres. Antes no se conseguían las chucherías con la facilidad de ahora.



Mi hermano y yo tuvimos una maquinita de las otras más sencillas. Pero como éramos tan tan investigadores cogimos un destornillador y luego no cabían todas las piezas.
¡Ufffffff! Me encantaban estos caramelos, pero lo que más la lata. Era donde metíamos las pesetas que nos daban los abuelos. ¡Qué ruido hacían! xDDD
Tampoco tuve una pero fue lo más en su época. El que tenía una era el Rey. Nosotros, como casi todo, teníamos la imitación xD
¡¡El de pescar lo tenía!!
El pony este no lo soportaba. Mi prima tenía uno y me parecía un juguete de lo más tonto.
Ayyyyyyyy, me encantaba el balón saltador. Oye, lo que podías llegar a saltar con esto y la de espinillas echadas abajo, chichones en la cabeza, arañazos y cómo no, tirones de pelos con mi hermano.




Como era tonta hasta la médula me empeñé (a pesar de los consejos de mi madre) en llevármela al centro cuando se disponía a hacer compras varias. En la puerta de una antigua cuchillería me despisté y no sabía dónde estaba. Total, que me perdí por culpa de la puñetera bota.
Cuando estaba al borde de bañar la calle en lágrimas apareció un amigo de mis padres que me llevó a su casa, me invitó a una horchata y desde allí llamó a mis padres para que me recogieran.

¡Aquellos maravillosos años!
Cómo molan tus historias, Wanchu!!! Ja,ja,ja,ja....dices "nosotros, como casi todo,teniamos la imitación..." je,je,je...y nosotros!!! Para estrenar el radio-casette compramos la cinta de los Bee-Gees FALSA!!! Cuando nos dimos cuenta, ya la habiamos oido 200.000 veces. Bajón total!
ResponderEliminarLa consola de Atari!!!! Qué recuerdos, por Dios! y que conste que yo tengo unos cuantos años más que tu...Que yo me acuerdo de la Commodore 64!
Ay!! Con Petete me has dado en tol coraçao!!!!!
ResponderEliminarJoe yo tenía el libro gordo de petete, cómo me gustaba ese bichito...
Y la botibota, también la tuve....
La atari... olvídate.... yo eso jamás tuve pero eso sí la peonza sí que sí, jajajajaja.
Y los juegos reunidos de geyper... ainsssss!
;-D