Se acercan las vacaciones y con ello la preparación de maletas.
Empezaron nuestros abuelos con aquellos baúles que no había quien moviera así echaras unos calzones y una cuchilla de afeitar. Entonces, nuestros padres pasaron a las maletas de lona, rígidas... pero sin ruedas. Como echaras muchas cosas y no fueras Popeye había que llamar a Brutus para que te la levantase.
Pero entonces vinieron las maletas con ruedas ¡Milagro! No era necesario salir tan temprano de casa porque si llegabas tarde al aeropuerto siempre podías pegarte un sprint de ultima hora dando tumbos con la maleta hasta llegar a la puerta de embarque.
Pero ahora algo ha revolucionado el mercado maletero: ¡La maleta patinete! Tiene ventajas lo mires por donde lo mires: Te ahorras el medio de transporte hasta el aeropuerto, estación u hotel; haces ejercicio (cuanto más lejos te vayas más en forma te pones) y lo más importante, que si no tienes un solo euro en la nómina puedes viajar gratis de casa de tu madre a la tuya dando un rodeo por la playa, por la plaza del ayuntamiento o por la catedral. 

Briconsejo: No hace falta gastarse un ojo de la cara en la maletita. Tan solo tienes que mangarle el patinete que le regalaron en Reyes a tu sobrino y unir la maleta a la tija mediante cuerdas o un taladro.
¡Felices vacaciones para los que ya estáis ultimando preparativos!