Este es Gabo, mi perro. No hace falta que diga que es de pura raza y tiene pedigrí... Es mi perro. El caso es que esta tarde he estado revisando su armario y está fatal. Sólo le he dejado esta gorra, el resto se lo daré a los chuchos pobres, sin raza, que salen a mear con correas del mercadillo. Desde aquí hago un llamamiento a las grandes empresas de venta por internet: poned ya una buena venta de ropa y accesorios para los perros que, como el mío, cagan y mean en pipicanes selectos donde, mientras tanto, nosotros sus dueños podemos comentar nuestro último fin de semana en la Costa Azul.
El perro se llama Gabo porque así llaman en Colombia a García Márquez, mi escritor favorito. No se iba a llamar Tuba ni Toby ni ninguna vulgaridad semejante.
A ver si os ponéis las pilitas que mi perro tiene que lucir bien chic este verano.