Hacía muchísimos años que no participaba en la ofrenda pero este año tenía a mi peque y no podía faltar así que hemos madrugado muchísimo y nos hemos ido a llevarle nuestras flores a la Virgen.
Mi peque iba preciosísima de labradora, le faltaba la pañoleta pero obviamente era difícil que aguantara con ella. Servidora ha podido vestirse gracias a que me han dejado la falda, no pude hacerme traje (el que yo quiero requiere de mucho ahorro) pero me he apañado genial. Como curiosidad, el mantón y los pendientes que llevo son de mi tatarabuela, grandes tesoros de la familia.
El día ha sido magnífico, casi 30º aunque con medias y falda de lana he acabado recocidísima pero ha merecido la pena.
¡¡¡VIVA LA VIRGEN DEL PILAR!!!
