Dios mío, que horror. Estoy rezando para que comience el buen tiempo y pueda empezar a amortizar la manada de vestidos que -inconsciente de mí- me he arramplado.
Tengo la excusa de que no me vale NADA del verano pasado, eso es cierto, pero... jooooxxrr... que entre unas cosas y otras han caído 8 vestidos y una camisa!!!
Bueno, pero sí es cierto que los que no me vayan bien o no me gusten mucho, van de vuelta.
Pero aún así... ¡¡¡ socorrooo!!!!






