Esta madrugada le han robado la bicicleta a mi hermano del garaje. Estaba para que le costara la vida porque está que no mea con ella, porque le costó lo suyo tenerla, porque le iba a comprar una bici a su novia para Reyes cuando al fin ha vuelto a tener dinero, pero sobre todo porque es su medio para ir al trabajo.
Le he dicho que fijo que estaría en un barrio marginal que hay cerca del suyo (Ches, tu sabes cuál es que tuviste ruta turística por él y de noche), que denunciara antes de darse una vuelta, pero estaba tan negro que ha cogido la furgoneta de mi padre y se ha adentrado él sólo.
Milagrosamente estaba apoyada en una casa al entrar al barrio y ni corto ni perezoso atraviesa la furgoneta en la calzada, se baja corriendo, la mete en el coche y le grita a los 4 que había dentro de la casa: "mañana venid otra vez a por ella".
Me acaba de llamar y me dice: Madre mía, no te imaginas el subidón de adrenalina que tengo encima.
No hay bici como esa en ningún otro sitio porque "canta" que da gusto. Está totalmente personalizada y además tiene un grabado que han intentado borrar, con lo que más tarde o más temprano la habríamos encontrado, pero se han comido un mierdón. Ahora que vayan a buscarla al mismo sitio...
