Este año no quiero pedir nada para mi, pero si para mi querido vecino.
Creo que el espabilado conectó su campana a la salida de humos general en lugar de sacarla a la calle y cada vez que asa pescado o lo que sea se me mete el olor en casa. Estoy aburrida hasta el punto que he tenido que mediosellar la salida de humos.
Y digo yo, que igual que se meten esos olores, lo harán las cantidades de pedos industriales que se tira a lo largo del día. ¡Es increíble! Por más que os diga me quedaría corta.
Melchor, Gaspar y Baltasar he encontrado esto que puede ser útil. No evitará los ruidos, aunque si amortiguará la onda expansiva, pero los olores no traspasarán, que en definitiva es lo que me interesa. Si queréis le cambio el carbón por pedorro y le dejáis este regalo. 

Como no sé si la mujer también está podrida por dentro déjenle unas bragas a ella también.
Gracias y un cordial saludo.