Hace tres años conocí a una chica por internet que vive en el Norte. Desde entonces no hemos perdido el contacto y hablamos prácticamente todos los días.
Ya tenía ganas de conocerla y al fin se ha decidido tener una aventura de una semana en la casa de los líos. No sabe dónde se mete... jaja.
El caso es que mi casa es de tamaño reducido: Tengo el dormitorio de matrimonio y en el otro pequeñito está la guarida de Javi y Arwen, así que pensé que sería mejor que durmiera en el sofá o en un colchón en el salón.
En estas ocasiones echo muchísimo de menos tener otra habitación para que pudiera dormir a pata suelta pero de dónde no hay no se puede sacar.
"A falta de pan buenas son tortas" diría mi abuelo al ver este sofá.


