Bueno, otra que sigue de pupas por la vida.
Me quité el vendaje de la mano por que con la peque es una lata, el dedo molesta pero es soportable. El miércoles quedé con mi amiga azafata (Ainsss que envidia lo de viajar por medio mundo) y como la peque se quedó con el abuelo decidí que era hora de ser mujer. Me pinté, me quité la coleta y me puse tacones. Como llevo un mes en modo borracha, con unos mareos que hay días por la tarde que no soy persona, me pegué dos trompazos enfrente de la Iglesia del Carmen (las de Zgz saben que siempre hay gente allí a porrillo) que mi tobillo terminó cual huevo Kinder (negro, hinchado y con sorpresa). Ale, venda de compresión y a la pata coja.
Y para acabar la semana voy al médico a por los restados de los análisis tema mareos y me dice que oye, que fatal, que todo tema vitamínico, acido fólico y no se que más está extinto, que los valores son ridículos y que no entiende ni como estoy en pie. Me he ido con dos banderillazos para flipar que me tienen que meter cada 3 días durante un mes, una bolsa de medicinas que parezco una jubilada y cita urgente con el de digestivo. Me ha dicho, esto puede ser desde una úlcera a un cáncer con lo que te sale. Gracias que la enfermera me ha tranquilizado y me ha dicho que nanai, que hay gente que tiene que pincharse lo que sea de por vida por que su cuerpo no lo asimila y ya.
Así que empiezo el puente con lágrimas como para llenar un pantano. Estoy convencida que no es nada pero oír esa palabra, acojona.
Por lo menos el lunes es fiesta aquí y tengo al Sr. de la casa para mimarme.