



Harta de darle a la mopa, de relacionarme con la lavadora, de hacer de la plancha una extensión de mi brazo y de descubrir que hay vida detrás de los cristales (son transparentes!!!), he decidido sacarle brillo también a la tarjeta.
Son para mi hermana, para un regalo y para mi. No sé, ya decidiremos cuando lleguen. El bolso es míoooooooooooooooooooooo