
Tengo debilidad por los bebés, por todos en general, me da igual blancos, negros, chinos, me da exactamente lo mismo. Nunca encuentro a ninguno feo, todos me parecen preciosos y preciosas y siempre miro los escaparates de ropa de bebé y babeo un ratillo. Mi hijo tenía 2 añitos cuando lo adopté y me perdí esa etapa, bueno así es la vida, los dos decimos que hubiéramos querido estar juntos antes. Hoy le han traído muebles a mi hermana porque tiene tendencia a soltar el paquete antes de tiempo y le han dicho que Jordi ya está en pista de despegue y conociendo sus antecentes pues mejor estar prevenida. Y ahí que estaba yo como una loca, os pongo fotillos, aunque está sin acabar, al menos mi sobrino Oriol ha recuperado su armario. Es todo taaaaaaaaaan bonito, no está acabado, faltan cosas y sobre todo falta el principito, pero es que no me puedo aguantarrrrrrrr