
Compro poco y cuando compro son zapatos. Tiene una explicación. Tengo el mismo número que cuando tenía 20 años y, además, los pies no se me han caído o descolgado, siempre han estado ahí: en el suelo, ese lugar hacia donde se dirigen otras partes de mi cuerpo. Por lo tanto, dado que se han comportado muy bien este año, los premio con regalitos. A veces también le compro cosas a las partes más desagracedidas pero supongo que ahora entendéis porque no me molesto en madrugar por una venta de sujetadores...