Ingredientes:
- 1 recado por hacer en el trabajo de tu hermana
- 1 berlingo
- 1 móvil
- 1 DNI
- 1 Carnet de conducir caducado
Elaboración:
Se coge el coche y te diriges al instituto donde trabaja tu hermana para conseguir una autorización y así poder recogerle un talonario para las recetas médicas.
Dar un par de vueltas alrededor del cercado del instituto y ver que no encuentras la entrada.
Averiguar que hay un portón en medio de un camino y visualizar delante tuya dos coches más esperando para entrar y tres para salir.
Si el portón no se abre en cinco minutos saca el móvil para preguntarle a tu hermana cómo entrar si no abren el portón y cómo llegar al instituto, ya que se avistan desde fuera dos caminos.
Descubrir cómo mientras tienes el teléfono pegado a la oreja un guardia civil en quad se para y se acerca a tu coche para comunicarte que no se puede hablar por teléfono en el coche y reclamarte la documentación. Soltar el móvil de inmediato como si de una rata se tratara.
Contestarle con un tartamudeo "es que, es que .... mi hermana, documentación, estoy parada ¿no? ¿si?" mientras las gotas de sudor te corren por la cara a la vez que te recuerda que estando el coche en marcha aunque sea sin movimiento o esperando ¡no se puede hablar por teléfono!
Cuando se haya macerado la situación durante un par de minutos o tres preguntar al guardia a qué documentación se refiere rezando por que no te pida el ¡carnet de conducir caducado desde octubre!
Sacar primero el DNI y cruzar los dedos muy fuerte para que al carnet le eche un vistazo rápido. En este paso aconsejo a la que esté buena que aproveche para sacar sus encantos. Yo me limité a contestar tartamudeando que efectivamente el domicilio que leyó es en el que actualmente vivo.
Para darle remate a la receta, que el guardia te perdone la vida y te recuerde que la próxima vez no será un aviso.
Tiempo de elaboración: De 5 a 7 minutos (aunque puedan parecer de 5 a 7 horas)
Temperatura: 200ºC y humedad del 100%
Consejo para que el flan cuaje: ¡rezar a todos los santos y vírgenes por no darse cuenta de la caducidad o porque me viera tan desencajada que se hiciera el loco!
Consejo final: Dirigirte a la mañana siguiente a renovarte el carnet y recordar tatuarte la caducidad en la frente.