miércoles, 1 de octubre de 2014

¡¡Ya soy doblemente maratoniana!!

Ya sabéis que el año pasado me estrené en la maratón de Zaragoza. Sufrí mucho porque tuve muchos calambres desde el km 15, pero la completé como pude en unas 4 horas 53 minutos más o menos.

Este año tenía muy claro que iba a intentarlo de nuevo, pero no tenía claro en cuánto tiempo. Me gusta correr, pero no hago duros entrenamientos, sino que saco tiempo de donde puedo para correr al menos unos 5-6 días a la semana, pero una hora más o menos. Lo compagino con el trabajo, con la vida personal y familiar (y eso que no tengo hijos). No hago series, sí procuro hacer cuestas… Mis ritmos son “flojos”, de unos 6 min/km (10 km/h), lo que como ya sabréis me hacía dudar de mis capacidades “reales” para estos berenjenales. Casos conocidos en la blogosfera como el de Alma (amén de otros muchos que vas viendo en carreras) me hacían pensar que no había escogido el deporte adecuado para mí… Para más inri, el día de recogida del dorsal me analizaron la pisada otra vez. Yo sabía que era pronadora, pero resulta que también tengo pies casi planos, y un pie valgo, de toda la santa vida y eso que se intentó corregir en su momento. El tobillo se me va hacia dentro. Literalmente me dijeron que si no me dolía, que vale, pero que no había escogido el mejor deporte. Imaginaos lo que desmoraliza eso.

La noche de antes, como siempre, dormí fatal. Mi entrenamiento en agosto se limitó a grandes pateadas en el desierto, como algunas sabréis. No corrí nada, pero la verdad que tuve tales condiciones climatológicas que al menos me hicieron más resistente.
Llegó la mañana del domingo. A las 6 me levanté como pude, desayuné un par de tostadas con miel (me había olvidado de comprar mermelada y plátanos) y ya tras ponerme mis mejores galas, que me hacían parecer al conejito de Duracell venido a menos, me marché en coche a la plaza del Pilar. Aparqué al otro lado del río, y ya me acojoné con el panorama de borrachos en el parking (qué me esperaba a las 7 de la mañana de un domingo). Me junté con dos corredores y fui hacia la plaza del Pilar.


Antes de la carrera, me marché a los guardarropas, a ver si encontraba a algún amigo que había conocido en carreras precedentes. Me encontré con un chaval de Zaragoza que iba a intentar terminarla en 3:15, y me infundió ánimos. Risas, bromas, fotos en algún grupo de corredores, y nos fuimos hacia el Pilar. Antes de empezar, me llama mi padre, que está por ahí. Le cedo las llaves y me quedo con lo justo (geles y el mp3, este año que no se me olvide por Dios).

Me meto entre el gentío, nervios a flor de piel, pistoletazo de salida y empezamos. Hace un día increíble, ni frío ni calor, no hay cierzo, nublado, es simplemente perfecto (luego he oído que la gente se quejaba de la humedad, pero como yo voy más floja no lo noté tanto). Comienzo a rodar y me veo sorprendentemente siguiendo a la liebre de las 4 horas de manera cómoda. Eso significa correr por debajo de 6, bastante increíble en mí.

Entre la música y el gentío ruedo unos 10 km de esta forma, pero camino del parque grande y pasado el segundo avituallamiento, veo alejarse el globo amarillo, ya que además me tomo un gel. Para evitar sirocos aflojo un poco que 42 km es mucho tomate.

Sigo corriendo, hay un par de chavales, para uno de ellos es su primera maratón y va simplemente a terminar. Los sigo un rato pero al final los adelanto, que no voy mal. Se me está clavando el sensor de velocidad en el pie, y tengo que recolocármelo. Varias veces. Esos detalles te matan… Y mis muslos me están empezando a rozar, cachisssss.

Llego a la media increíblemente bien, antes de las 2 horas y 6 minutos, mejorando mi marca (Olé!). Poco después, me encuentro a un amigo esperando, es un maratoniano y es muy rápido, pero ha decidido acompañarme los restantes 20 km para echarme una mano. Él corre sin dorsal, vamos, que es como si saliera a dar un paseo, y más a mi ritmo. Le estaré eternamente agradecida.

Entre risas y bromas, y mi padre, que creo que ha corrido más que yo porque lo veo en varios puntos del recorrido, van pasando los km increíblemente bien dentro de lo que cabe, hasta el 35 más o menos, sin amagos de que el señor del mazo haga de las suyas. Los vídeos que me grabó me arrancan sonrisas y lágrimas (como la peli), los guardaré como oro en paño.

Admito que los últimos 7 km son los más duros. Tengo las piernas cargados, el tobillo izquierdo duele un poco. Peso como media tonelada y las tripas un poco revueltas. Mi amigo sigue tirando de mí y animándome, al igual que mi padre. Hasta se me olvida beber agua, si no fuera porque me lo recuerda mi amigo.

Antes de que me dé cuenta, llego al km 38. Los últimos antes de entrar al casco son un poco duros, por Echegaray. Una vez que entro al casco histórico, ya empieza a oler al pilar. No queda nada, dos km, 1 km… Enfilamos la calle Alfonso, gente animando, “¡Arriba esa chica!” oigo a alguien… Mi amigo me choca las 5 y me deja ya sola en lo que me queda de recorrido (200 m), entre vallas y arcos en la plaza del Pilar. Oigo a mi padre decir "Echa las muelaaaas", y empiezo a sacar fuerzas de donde no las tengo esprintando hasta el final. Bueno, al menos a mí me parecía que esprintaba, ¡¡jajajaja!! Cruzo la meta con los brazos en alto y sigo corriendo, hasta que la voluntaria me dice “tranquila, respira, y enhorabuena”. Me coloca la medalla, y me convierto en doblemente maratoniana.
Miro el crono. Algo más de 4 horas 28 minutos. Una marca muy normal, pero le he dado un bocado de unos 25 minutos. El parejo llega un ratín después, porque creía que iba a llegar más tarde, lo que le sorprende.

Para mi esta segunda maratón me ha reconciliado a lo grande con el running. Me ha demostrado que soy capaz de mucho más de lo que me imaginaba. Me ha demostrado que tengo que disfrutarlo, porque al final de lo que se trata es de disfrutar, aunque está claro que en una carrera de tantos km hay también algo de sufrimiento. Me he sentido mucho más arropada que el año pasado, aunque hubiera tramos del recorrido bastante desangelados.

Nadie me va a parar. Me gustaría aumentar el kilometraje, y quizá un día enfrentarme a un gran reto, hasta que el cuerpo me lo permita. Quizá algún día pueda enfrentarme a 100 km… Yo no soy velocista, para nada, pero tengo un tesón y una fuerza heredada de mi padre y de mi madre que me empuja hacia delante. Mi padre porque se ha enfrentado a retos deportivos. Mi madre... porque se ha enfrentado a duros retos en la vida. Demasiado duros, Sabes que te quiero mucho, mamá, aunque choquemos alguna vez.

Hoy quiero dedicarle este “triunfo” a mi familia, pero especialmente a mi padre, al que quiero con locura y en el que me veo reflejada porque es como yo. Papá, gracias otra vez por estar ahí, por tus palabras de aliento, por tu risa, por tus ánimos, siento si te lo demuestro menos de lo que debería. Sabes que tus palabras me empujaron a seguir y a seguir, y quiero pedirte perdón por no haberte visto nunca en la Quebrantahuesos. Ya sabemos que la mama se pone nerviosa con estas cosas, pero yo te tendría que ir a ver. Tú sabes lo que es enfrentarse a un reto deportivo, y por eso estás ahí, porque sientes que lo necesito. Mamá, gracias por tus risas y por tus bromas, y por ser tan buena. Tata, gracias por existir, por haber nacido y enseñarme a compartir. Yo no hubiera sido la misma sin una hermana pequeña. Nos vemos poco pero te tengo siempre presente, y sabes que por ti maaa-tooo.

Sois un pilar fundamental en la vida y quiero que lo tengáis presente. Sólo de escribir esto me emociono.

Un beso muy fuerte. OS QUIERO MUCHO.

18 comentarios:

  1. después del carreron solo te puedo decir ole, ole y ole! yo sería incapaz de pasar del kilometro 5...

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    1. Realmente todo es ponerse, yo tampoco pasaba del 5 antes, el primer día que salí a correr las agujetas fueron brutales...

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  2. Que ilusión Ivy y que bonita dedicatoria. Enhorabuena!

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  3. Qué emocionante Vane!!!
    Te lo mereces todo, campeona!!!

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    1. Muchas gracias amiga, tú también te lo mereces todo!!

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  4. Tienes un mérito bestial maja!! Un aplauso enorme! Besitos

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    1. Muchas gracias silcas! Ya pienso en la próxima!

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  5. Me has arracao dos lagrimones y eso q soy durilla! Enhorabuena mozuela por conseguir tus metas y por esa familia tan grande que tienes

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    1. Muchas gracias mariola, pues imagínate mi madre cuando lo leyó...

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  6. Vane me ha encantado esta entrada. Primero quiero felicitarte con todo mi corazón por lo que has conseguido. Para mi eres un genio del running, un ejemplo de superación. Qué bonitas palabras hacia tu familia... me han encantado y me has arrancado una lagrimilla.

    Un besazo reina!!!!

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    1. Lo grande de este reto es que todos somos campeones, tanto el primero como el último e incluso el que tiene que abandonar. Tiene mucho de cabeza esta carrera... Yo hago lo que puedo, pero es que soy muy terca!! Ojalá lo fuera con la tesis...

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  7. ¡Qué bonito, Vane! Me emocionó tu entrada a meta pero mucho más tus palabras hacia tu familia, sobre todo a tu padre. Me siento totalmente identificada.
    Mi padre siempre ha estado ahí, en el deporte, en todo, ahora más que nunca.
    Vivan los padres <3

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    1. Antes era más ajo, pero te haces mayor, ellos también... Y como que todo lo valoras mucho más. Yo si veo los vídeos que me grabó con sus gritos de ánimos me echo a llorar sin remedio, ays...

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  8. Vane,,,lo primero quiero decirte que sepas que te leí anoche desde el móvil. Y hoy, he vuelto a leerte (ya desde mi ordenador) y ahora mismo tengo los ojos llenos de lágrimas, me has emocionado.

    Me alegro que terminaras la maratón, que mejoraras marca, y sobretodo que tengas amigos y familia con los que compartir y disfrutar de esos momentos. No sabes lo que trasmite esta entrada. Eres una luchadora y una deportista de los pies a la cabeza. No hace falta ser la primera, simplemente disfrutar de lo que se hace, terminarlo y por supuesto, si puedes y quieres, mejorarlo

    Animo Vane, mil veces animo! Espero con ansia la maratón zaragozana del año que viene

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    1. Muchas gracias por tus palabras, eres un amor. Como dices, no hace falta ser la primera. Este año ha sido mucho mas especial porque el año pasado me sentí demasiado sola. La soledad de la carrera, que dice mi padre... Así que este año ha sido muy grande!! Un besico tormen!!

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  9. Qué campeona!! Enhorabuena por tu segunda maratón de una lista espero llegue a ser muuuy larga! Y para que este deporte sea adecuado para tí sólo tiene que gustarte. Y punto. Y a correr! Muchos besos :-*

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    1. Aún estoy de subidon, no te digo más... He disfrutado como una enana, lo cual me reconcilia a lo grande con este deporte. Un besote!!

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